|
¿QUÉ NIVEL DE
PREOCUPACIÓN AMBIENTAL EXISTE EN ISLAY Y EL VALLE
DE TAMBO?
|
 |
La inercia social, la no cohesión de
clases sociales, sectores de
poblaciones en olvido y los problemas
entre autoridades locales y regionales
para incorporar objetivos a largo plazo
cuando la urgencia de acometer otros
esfuerzos apremia (lo urgente suele
aplazar lo importante) hace difícil aún
mas el cambio en nuestras formas de
conducta de relación con el entorno.
Hoy que tenemos ante nuestros ojos la
INTEROCEÁNICA DEL SUR, es una
oportunidad para el cambio que puede
llevarnos a revisar nuestros modelos de
pensamiento y acción, preparándonos,
elevando los niveles de conciencia de
los pobladores y autoridades,
comprendiendo que el medio ambiente y su
conservación se han instaurado en la
vida política y pública de todos los
pueblos.
|
En esto, conviene
agregar que el político o políticos deben estar
sensibilizados con la cuestión ambiental si desean
presentarse al electorado, mas aún que en muchos
aspectos, el concepto de DESARROLLO SOSTENIBLE,
sigue siendo difícil de aprehender, donde los
responsables políticos lo interpretan erróneamente
como un nuevo envoltorio de la política
medioambiental, con frecuencia no lo identifican con
un planteamiento equilibrado de los pilares
económico, social y medioambiental y con la
necesidad de situar las tres dimensiones al mismo
nivel.
Retomando el tema de
concienciación, esta es una condición necesaria para
el éxito de cualquier GESTION DE DESARROLLO, si no
existe suficiente comprensión acerca del papel que
desempeña la naturaleza en el bienestar de los
individuos y la comunidad, pues cualquier acción
ambiental tenderá al fracaso.
La riqueza
conceptual en torno a las oportunidades que
presentaría una gestión local de un PLAN DE
DESARROLLO SOSTENIBLE para nuestra provincia de
ISLAY y EL VALLE DE TAMBO, debe ser ampliamente
discutido, en foros, seminarios, programas de
capacitación, sabiendo que estos espacios son una
oportunidad para expresar libremente propuestas,
acciones y medidas, para construir entre todos y
todas el futuro de nuestra provincia en clave de
SOSTENIBILIDAD. Un alto nivel de participación
reflejaría la madurez de unas personas que quieren
ser los auténticos protagonistas del desarrollo de
nuestros municipios. Debemos saber que no es
posible conservación sin desarrollo, ni desarrollo
sin conservación.
Esta participación
tendría que ir en aumento, concretándose en los
diferentes foros específicos donde se irían
analizando de forma trasversal asuntos que inciden
directa e indirectamente en el desarrollo urbano y
rural y en la búsqueda de la calidad de vida, agua
en cantidad y calidad, comunicaciones, educación que
salga de objetivos psicológicos ( el desarrollo de
las personas solamente ) para integrar al mismo
tiempo criterios de índole ecológica ( el desarrollo
equilibrado de las personas conciliado con el
desarrollo equilibrado del medio ambiente ),
cohesión e integración social, innovación y
calidad, etc. encuentros todos ellos que contarían
además con un debate especifico en forma de mesas
sectoriales sobre agricultura, industria, turismo, y
otros sectores productivos, etc.
Mas allá de
diferencias sociales y políticas, las necesidades
básicas de todos los seres humanos son muy
similares, la necesidad de contar con una
alimentación, una vivienda adecuada, de desempeñar
un trabajo reconocido socialmente dentro de la
sociedad, de procrear y constituir una familia, de
desarrollar dimensiones culturales y religiosas,
etc., son sentidas y expresadas como requisitos de
una vida digna. Por ende cada municipio se concibe
entonces, como un facilitador y promotor de
mejoramiento y desarrollo, concentrando parte de sus
recursos en el logro de la más efectiva coordinación
entre los actores del escenario local, enfatizando
por ello la toma de conciencia en relación al medio
urbano y la participación en distintas formas, como
elemento de apoyo al gobierno local.
ENFOQUE
MEDIOAMBIENTAL.- El origen de la temática ambiental
en la época moderna no se encuentra en la reflexión
científica o en la actividad académica, sino en el
mundo real, en la insatisfacción creciente ante el
enfoque temáticamente compartimentado y
espacialmente reducido de las realizaciones
tecnológicas, las cuales al querer resolver un
problema ( proporcionar agua para riego o mineras
mediante el desvío y construcción de una presa por
ejemplo ) generan otros nuevos, no previstos (
cambio de biocenosis al variar el régimen de los
cursos de agua, aumento de evaporación, salinización,
eutrofización de aguas, interferencias a las
migraciones de organismos acuáticos, disminución del
aporte de nutrientes y de agua dulce a los estuarios
y al mar, desaparición de paisajes, etc. Un proyecto
funcionalmente correcto pero ambientalmente
desintegrado es un mal proyecto. Me pregunto, el
proyecto de desarrollo como llaman a la represa de
Pasto Grande ¿estará exento de estos no previstos?
Abordando sobre este
tema, me parece que aún se viene manteniendo la
vieja y estéril alternativa de, o desarrollo, o
protección del medio ambiente, no sabiendo
demostrado está que ambas opciones son no sólo
compatibles, sino que la problemática y las
necesidades tanto presentes como futuras obligan a
efectuar un desarrollo sostenido y equilibrado,
protegiendo el medio ambiente y haciendo un uso
racional de los recursos naturales, tanto de los
renovables como de los no renovables, donde al
ponerse de manifiesto que la protección del medio
ambiente es necesaria, y que además contribuye al
crecimiento económico y a la creación de empleo,
surge entonces la política ambiental con un objetivo
básico: ¨ La protección de la salud del ser humano y
la conservación, en cantidad y calidad de los
recursos que sustentan la vida ( aire, agua, suelo,
clima, especies de flora y fauna, materias primas,
hábitat urbano y rural ) mediante la defensa y
mejora de nuestro patrimonio natural y cultural ¨
En tal sentido,
podemos ver que es muy necesario que ante cualquier
proyecto de construcción u ordenación territorial de
amplio alcance, aparece la necesidad de contemplar
no sólo la pertinencia de las obras por su
rentabilidad y utilidad inmediata, sino la
influencia positiva o negativa que éstas pueden
ejercer sobre el ecosistema y las poblaciones
afectadas por el proyecto: IMPACTO AMBIENTAL, esto
es importante tenerlo en claro, mas aún como se
viene viendo con este mal llamado proyecto de
desarrollo REPRESA DE PASTO GRANDE, cuya
problemática existente sigue ahondada por el
desconocimiento de las autoridades, junta de
usuarios, y demás instituciones representativas, que
lo ven sólo como problema técnico – político, y
dejan de lado el tema ambiental. Porque una cosa es
la identificación de un efecto que puede ser la
modificación del medio físico o social, y otra la
valoración del impacto, donde supone la estimación
de las consecuencias que éste y otros efectos pueden
tener para el mantenimiento de los sistemas que
albergan vida, además , al evaluar el impacto hay
que tener en cuenta que no sólo se trata de comparar
la situación de la zona antes y después del
proyecto, sino que se ha debido trabajar en
relación al costo o sacrificio ambiental que esa
región concreta está dispuesta a asumir que, en
términos de calidad de vida representaría la
ejecución del proyecto. Entonces, acá viene el
problema y muy grave, me refiero a los efectos
indirectos que el desarrollo de las acciones
planeadas están trayendo en áreas mas alejadas,
cuyas poblaciones quedaron fuera de toda consulta y
el grado de afectación en las zonas medias y bajas
de la cuenca .
Por lo que vemos, la
evaluación de impacto, sólo ha abarcado ASPECTOS
DESCRIPTIVOS y no ha tomado en cuenta los ASPECTOS
PREDICTIVOS , que permiten anticipar la naturaleza y
magnitud de los posibles efectos en relación con el
medio y las poblaciones afectadas.
Al margen de
cantidades ofrecidas, reclamadas y no cumplidas para
los periodos de estiaje, debería plantearse el
respeto por EL CAUDAL ECOLOGICO O MEDIO AMBIENTAL y
en efecto en tiempos de riada o avenida como
llamamos, es mentira que se pierda el agua en el
mar, otro error, puesto que la productividad de los
mares está fuertemente condicionada por la calidad y
cantidad de los nutrientes que los ecosistemas
terrestres suministran a las aguas costeras. Una de
las claves para que todo sistema vivo prospere es
que pueda hacer uso cíclico de los nutrientes y las
comunidades numerosas de peces y otros animales
marinos se dan, pues, en las zonas cercanas a la
desembocadura de los ríos. Resulta pues, por todo
ello extremadamente influyente para la
sostenibilidad de las zonas pesqueras naturales, la
calidad y cantidad de las aguas que se vierten en
las costas. Lo que hacemos tierra dentro con las
aguas es decisivo para la vida en los mares.
Por eso reitero, que
las políticas hidráulicas vienen basadas solo en
criterios técnicos y económicos, los análisis que
las inspiran se realizan con visiones sectoriales en
las que a los ecosistemas acuáticos continentales
se les percibe únicamente como reservorios de agua y
desde esa perspectiva son susceptibles de manipuleo.
Los colegas de la ciencia hidrológica, pareciera que
aún se manifiestan exclusivamente técnicos, cuando
lo mas indicado es incorporar factores dirigidos a
conseguir una gestión racional y sostenible de los
recursos hídricos, dejando de lado ese divorcio
profundo entre las aplicaciones técnicas y las
necesidades de conservación de los entornos
naturales en donde se interviene.
CAMBIAR ES POSIBLE.-
Claro que si, reflexionando que cualquier
Desarrollo que propongamos aplicar para nuestra
provincia no se alcanzará solo con inversión de
infraestructuras, es importante la capacitación y
articulación como piezas claves, y muy básico
potenciar el sentido de identidad y la cohesión de
nuestro territorio, esto se logra con un proceso
participativo donde se pretenda una misma visión
compartida de la población local sobre la gestión de
los valores naturales y culturales.
Esa paradoja de
una ciudad superior al campo y a la vez dependiente
de él, debe ser motivo de una constante reflexión, y
donde las autoridades deben entender que los
recursos se manejan para servir a la población que
viene a ser el sujeto del desarrollo.
Ante la propuesta de
algunos proyectos, y en donde se concede una gran
importancia a las evaluaciones de impacto ambiental,
existe un factor muy fundamental el del CONSENSO, ya
que resulta necesario contar con la participación
ciudadana en todo proceso de toma de decisiones,
estamos viendo como en la mayoría de proyectos se
plantean conflictos frecuentes, en gran medida por
la alternativa del uso del territorio y en mayor
motivo por desconocimiento de los efectos del
proyecto. Esta acción de mucha importancia, permite
tener y desarrollar un diálogo amplio, basado en una
información completa, con los diversos grupos
sociales que pueden conocer todos los aspectos de
las acciones del proyecto y permitiendo de esta
manera proporcionar una mayor transparencia
administrativa de las decisiones que se tomen, todo
ello conduce a un consenso social a través de una
activa participación ciudadana absolutamente
necesario.
Aún por simple
aplicación del principio, de no hacer daño al
prójimo , a la consideración de que los daños
causados a la naturaleza suponen una merma a las
posibilidades de disfrute y una agresión para
nuestros semejantes, pues las empresas pesqueras,
mineras, industrias y comercio en general de la
zona, deben aplicar una política ambiental donde se
regule su tecnología y reducir la contaminación de
zonas agrícolas, costera y comunidades cercanas,
llevando como lema HACERLO BIEN, MIENTRAS SE HACE EL
BIEN.
Por todo lo
expuesto, no considerar el desarrollo de nuestra
provincia de ISLAY y EL VALLE DE TAMBO como UN
PRODUCTO que hay que conseguir, porque la distancia
de su partida nos haría caer en el desánimo, muy por
el contrario tomarlo como lo que es UN PROCESO,
entonces podemos atrevernos a pensar que cualquier
pequeña transformación, cualquier viraje que nos
inscriba en nuevas trayectorias más próximas a la
sustentabilidad, es ya la expresión de una verdad:
cambiar es posible., recordando que el desarrollo
sostenido de cualquier pueblo no es un añadido a lo
que tenemos, sino un intento de alcanzar lo que nos
falta ( Equidad ), ni tampoco es una meta a la que
llegar, sino una forma de viajar.
Ing. Jorge Torres Cáceres
Consultor Ambiental
|